Aromas (de un país podrido)

Posted on 7 mayo, 2016

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Dedicado con máximo respeto y admiración a los invencibles padres y madres de desaparecidos agrupados en los diferentes colectivos de búsqueda que recorren el país con la esperanza de encontrar  a sus seres queridos en esta larga noche.

Todo va saliendo como fue planeado

el jardín huele a azahar y a gardenia

con un toque de yerbas de aroma varias

jitomates y lechugas de una cátedra infantil

naranjas en la mesa y café en la alacena

papeles domésticos aburridos

juguetes en el piso y manitas sucias en la pared.

Pero en la noche

-y también en el día-

si abres bien los oídos 

se escuchan los rumores

los quieres oír más lejos de lo que están 

llantas frenéticas y vulgares canciones

odas sin rubor a la muerte y violación

los ruidos de los perdidos

hienas que fueron hombres.

Esperando estoico

escudriño al cielo

el único lugar seguro para voltear 

pero el cazador está muy lejos

de este refugio suburbano.

Afuera se gestan cortos circuitos

cuasi permanentes desde hace unos años

engendrados por la avaricia y la omisión 

que solían ser pecados capitales

y hoy son el signo del triunfador.

A veces sólo escuchas sus chispas

otras de reojo ves su brillo

y aunque lo niegues con un resfriado

-o algún otro estúpido pretexto-

está el tufo a quemado de carne y metal.

Se sabe de buenas fuentes

que cuando te explotan en la cara

los cortos se llevan azhares y jengibres

muros, recuerdos, aromas

y si tienes mala suerte

hasta vivo te dejan.

brigada-busqueda