Una película muy otra: Corazón del Tiempo (la película del EZLN).

Posted on 11 julio, 2013

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Guardemos orgullo de nuestros hijos y de nuestro pueblo, ellos en la montaña y nosotros aquí mismo. Juntos en la guerra para acabar la guerra, eso es el trabajo que tenemos hecho, para que sea bueno, lo que viene luego.

Abuelita de Sonia.

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Este próximo enero se cumplirán 20 años del levantamiento armado de los indígenas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Este potente movimiento se ha caracterizado por lo justo de sus demandas, lo novedosos métodos que ha usado para difundirlas y por su congruencia entre lo dicho y lo hecho.

La principal demanda del EZLN fue, ha sido y es la autodeterminación de los pueblos indígenas de México. En palabras planas, que el gobierno deje de estorbar y los deje seguir su propio camino decidido. La piedra angular de esto es la autogestión, el conseguir en comunidad y solidaridad sus recursos y medios para lograr los objetivos.

Creo que este concepto de autogestión es el que más trabajo cuesta entender a los mexicanos que durante tantas décadas han vivido a expensas de las migajas que el gobierno les arroja.

Los zapatistas son autogestivos al extremo posible y sus ideas autogestivas rozan en una bella locura. Y en este post quiero hablar de esta bella locura autogestiva que es capturada en Corazón del Tiempo, la película del EZLN.

En cualquier momento dale click a las fotos para que veas la película completa, ¿a poco creían que el EZLN iba a cobrar por verla?

Pura propaganda.

No es una película inocente. Está hecha a proposito de mostrar la vida en las comunidades indígenas zapatistas, es propaganda pura pero no es pura propaganda.

La vida dual del EZLN. Milicianos y bases de apoyo. Hijos y guerrilleros.

La vida dual del EZLN. Milicianos y bases de apoyo. Hijos y guerrilleros.

En esta película se retrata con absolutísima realidad la vida hermosa y difícil en las comunidades zapatistas en rebeldía, desde el curioso castellano que se usa en la zona hasta la vida de los guerrilleros, desde los hermosos murales en rebeldía hasta la ceiba del viejo Antonio. Puedo asegurar lo anterior debido a que he tenido la oportunidad de estar dos ocasiones en territorio zapatista (1999 y 2001) y constatar con mis cinco sentidos que nada de lo que se ve en Corazón del Tiempo es mentira: los zapatistas están aferrádamente locos de atar.

Sin embargo no es una película burda, es una película de manufactura perfecta pues su director no es un improvisado, es Alberto Cortés que es muy famoso por ser el director de la última telenovela decente de este país (Corazón Salvaje) y de ser un pionero del cine alternativo mexicano con aquella película locochona llena de rockeros y despampanantes desnudos frontales llamada Ciudad de Ciegos.

El guión está a cargo de Hermann Bellinghausen, pero Querido Lector le pido que no desate su xenofobia con la finta del complejo nombre. Hermann es más mexicano que las quesadillas de huitlacoche. Hermann ha sido por 20 años el corresponsal de La Jornada en el sureste mexicano, y si alguien sabe de zapatistas, ese es Hermann.

Y por supuesto, detrás de la película está el mismísimo Ejército Zapatista de Liberación Nacional y sus bases de apoyo civiles. Aquí no hay ningún actor profesional, todos los personajes son caracterizados por indígenas zapatistas. Aquí no hay sets, las comunidades son reales. Aquí no hay armas de utilería, los guerrilleros son de verdad.

Sobre el muy otro amor.

Corazón del Tiempo es una película de amor a muchos niveles. De padre a hija, de abuela a nieta, de hermano a hermana, de naturaleza a mujer, de mujer a patria, de hombre a mujer. Y la receptora o dadora de ese amor es Sonia, una muchacha que es de la tercera generación de indios huidos a la selva.

Sonia y Julio contra las tradiciones en medio de la revolución.

Sonia y Julio contra las tradiciones en medio de la revolución.

Alrededor del despertar al amor de Sonia se muestra la historia y la vida del EZLN y de las comunidades indígenas que son su sustento. La abuelita de Sonia fue la primera generación de indios que llegó a la Selva Lacandona huyendo del patrón explotador de las haciendas y de las ciudades. El padre de Sonia fue un guerrillero de los primeros que organizaron el levantamiento de 1994. El hermano mayor de Sonia ha reemplazado a su padre en las filas guerrilleras y es ahora miliciano del EZLN. Sonia se perfila a ser maestra autónoma en las escuelas civiles zapatistas.

El problema es que Sonia se debate entre las viejas tradiciones indígenas de arreglar casamientos con dotes y sus verdaderos deseos que están en Julio, un guerrillero del estricto Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Todo esto levanta una polvadera de habladas en el pueblo y de problemas políticos pues la organización zapatista está formada por dos bloques: el bloque armado y el bloque civil, que están cerca y junto, pero separados, como de por sí son los dedos de una mano. Y este par de muchachos están rompiendo muchas reglas.

No es una película de ficción.

No señor, aquí no es como Rapido y Furioso parte 6, donde Vin Diesel sobrevive a un disparo a quemarropa y luego se saca la bala como cualquiera se saca un moco.

En Corazón del Tiempo todo es realidad pues en la Selva Lacandona la muerte está por todos lados. El ejército y los paramilitares acechan al pueblo que estoicamente se mantiene en lucha. Rechazan todo lo que el mal gobierno ofrece: sus despensas, su energía, sus escuelas. Pero, nunca se quedan cruzados de brazos, construyen a su modo un nuevo mundo.

En Corazón del Tiempo se retratan todas las facetas de la resistencia de los indios zapatistas.

En Corazón del Tiempo se retratan todas las facetas de la resistencia de los indios zapatistas.

Alrededor de la historia de Sonia, en Corazón del Tiempo se observa el duro trabajo en las tierras comunales, el uso de los nuevos medios digitales y las radios autónomas (la legendaria Radio Insurgente “la escurridiza del cuadrante”), las escuelas autónomas donde los indios y no el “mercado” son los que deciden qué les enseñan a sus niños, la forma como obtienen energía con autogeneración enturbinando ríos en solidaridad con los compañeros del perseguido sindicato de Luz y Fuerza. También están los activistas nacionales e internacionales que van a enseñar y a aprender de iguales con los zapatistas y que atacan con cámaras fotográficas a las caravanas acosadoras del Ejército Mexicano y los paramilitares.

No es una película inocente.

No es inocente no porque el Sub Marcos salga encuerado, no es inocente porque es un poderoso testimonio de que la revolución zapatista es un proceso que no ha sido descarrilado. Corazón del Tiempo nos cuenta de tres generaciónes de indios que han trabajado exitosamente por su autonomía a pesar de tener todo en contra.

E insisto, todo en Corazón del Tiempo es real. Bueno algo es falso, los que salen personificando a los soldados son también indios zapatistas, ¿a poco creyeron que le pidieron extras a la Secretaría de Seguridad Pública?.

Corazón de Tiempo es una película estrujante para los que hemos visto con nuestros ojos los logros zapatistas, a mi personalmente me recordó que en este país cubierto por la violencia y la apatía, todavía hay dignidad en aquel rincón liberado por el EZLN y que desgraciadamente hace mucho no visito.

Para los que no creen en nada, Corazón del Tiempo debería abrirles su curiosidad para dejar de repetir mentiras programadas en nuestros cerebros por el Mal Gobierno sobre cosas que sus ojos no han visto.

A los que dudan del EZLN les doy un consejo: agarren un camión de redilas a La Realidad y pregunten directamente a los indios si son de verdad o son de mentiras.

El personaje de la abuelita de Sonia fue mi favorito, incitó a la rebeldía a sus hijos y nietos y ahora no sabe cómo sacárselos de encima.

El personaje de la abuelita de Sonia fue mi favorito, incitó a la rebeldía a sus hijos y nietos y ahora no sabe cómo sacárselos de encima.