We scare because we care: Breve historia del Neoliberalismo.

Posted on 29 abril, 2013

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maria-lando

Mientras vamos viajando en un transporte público obsoleto, esquivando baches en las calles, observando pobreza, contaminación y negocios cerrados, millones de trabajadores nos preguntamos: ¿por qué México está tan mal?, ¿por qué si nos levantamos temprano, nos partimos el lomo y trabajamos tiempo completo, no nos alcanza el dinero y se rompen nuestros sueños?, ¿es mi culpa, del gobierno, de mi vecino, de los indios, de los maestros?…

Querido Lector, la respuesta corta es que los que nos gobiernan son un montón de egoístas hijos de puta. Pero si esta respuesta poco desarrollada y visceral no lo convence, le invito a disfrutar haciendo preguntas a la historia porque ella siempre tiene la mejor respuesta. Así pues, esta es una breve historia del Neoliberalismo, la ideología que tiene jodido al mundo, a México, a tu ciudad y a tu barrio.

La Riqueza de las Naciones

 Al buscar el interés propio, frecuentemente se promueve el de la sociedad más eficientemente que cuando realmente éste se quiere promover intencionalmente. No he conocido mucho bien hecho por aquellos afectos al negocio en pos del bien público. Es un afecto, de hecho, poco común entre los mercaderes, y muy pocas palabras se deben gastar en disuadirlos de ello.

Adam Smith (1776)

 John Locke fue un pensador inglés del lejano siglo XVII, una época cuando la humanidad se estaba levantando de un largo periodo de sometimiento de reyes con poderes emanados de Dios a través de su iglesia. Locke -entre otros- buscó planteamientos filosóficos para contrarrestar esta ideología del poder divino. Su conclusión fue la postulación de una nueva ideología llamada Liberalismo y su fundamento principal es que el individuo debe tener libre decisión en todos sus aspectos, sean estos su vida, su propiedad y su economía.

Inicios del Liberalismo, La Revolución francesa, la libertad humana sobre los derechos de dioses y reyes.

Mariana guía al pueblo. La Revolución francesa, la libertad humana sobre los derechos de Dios y los Reyes.

Al paso del tiempo, los liberales se volvieron los enemigos naturales del alto clero que controlaba la vida y la propiedad y de las monarquías que controlaban la economía. Así pues, los liberales clásicos están asociados a eventos históricos de alta carga positiva para el ser humano moderno. La Revolución Francesa fue liberal porque decía que los individuos tienen derechos que no reconocía ni el Rey ni la Iglesia. Las Guerras de Independencia americanas son un caso directamente derivado del anterior. En México, Benito Juárez fue un presidente de fuertes convicciones liberales. Las sangrientas Guerras de Reforma fueron un enfrentamiento directo entre los adeptos a la libertad individual contra el viejo monopolio de la vida y la propiedad de la Iglesia. Paradójicamente, Benito Juárez fue el que comenzó a debilitar a la comunidad indígena al desconocer varios títulos de propiedad comunitaria en pos de la propiedad individual.

Ya en el siglo XVIII, el escocés Adam Smith postuló la rama económica del Liberalismo. Smith propuso que la economía debía dejarse fluir a libertad, los inversionistas e industrialistas deberían ser libres de hacer lo que les diera en gana con su dinero teniendo en mente siempre el bien propio. Esto sería el gran motor de la innovación.

Sin embargo, Smith consideraba que la economía debería ir acompañada de un Estado Nacional fuerte que fuera capaz de construir las cosas que ni el más rico industrialista del mundo podría hacer sólo, como carreteras, sistemas de justicia, protección de patentes y muy importante, la educación pública. Smith consideraba que la educación era indispensable pues la riqueza de las naciones tiene su fundamento más básico en la destreza del trabajo realizado, una nación que nada produce es imposible que crezca.

Oliver Twist.

Tan niño como era, desesperado por el hambre, e imprudente por la miseria, se levantó de la mesa y avanzó hacia el mandamás, plato y cuchara en mano dijo algo que alarmó a su propia temeridad… “Por favor señor, quiero un poco más”.

Oliver Twist – Charles Dickens (1838).

Desde su misma concepción, el Liberalismo ha tenido un punto muy débil en su teoría económica, pues al defender la decisión individual en economía, apoyó siempre la acumulación ilimitada de recursos por aquellos que pudieran hacerlo, pues era su libertad. No resolvió lo que sucedería con la libertad de los que trabajaban para los ricos individuos ni en la ética de la acumulación.

Así pues, en el siglo XIX la innovación y creatividad liberal llevó a la fabricación de las más fabulosas máquinas de manufactura que hubieran conocido la humanidad entera. Sin embargo, con la concomitante alza en la productividad, también se llegó a las más tenebrosas condiciones de explotación laboral y desigualdad social.

Oliver Twist se atreve pedir más engrudo ante la atónita mirada de sus "generosos" cuidadores. Lo único que ganó fue un sopapo.

Oliver Twist se atreve pedir más engrudo ante la atónita mirada de sus “generosos” cuidadores. Lo único que ganó fue un sopapo. Pasaje clásico de la literatura de la Revolución Industrial.

Miles de trabajadores agrícolas desplazados por las máquinas migraron a los centros industriales. Así, vivían agolpándose en caseríos miserables en Manchester, Londres, Nueva York y Berlín, malbaratando su trabajo ante los empresarios liberales, vendiendo a sus hijos para tareas miserables como limpiar chimeneas o sacar carbón de las minas. Prostitución, alcoholismo, crimen, violencia y enfermedades eran el día a día de los Shanty Towns europeos.

Ante esta desgracia humana, una corriente Liberal se puso a pensar en la necesidad de anteponer la libertad humana sobre la libertad económica. De esta manera surgió el Socialismo en Europa.

En estas mismas capitales industriales miserables, los trabajadores se unieron para formar fraternidades sindicales para exigir cosas que los trabajadores modernos teníamos garantizados hasta hace poco tiempo: salarios mínimos, ocho horas de jornada laboral, no al trabajo infantil, redes de seguridad solidarias en salud y desempleo, inversión en seguridad en el trabajo.

Y no fue fácil, a la clase económica liberal le tomó mucho tiempo entender las necesidades de los trabajadores y la clase obrera puso muchos muertos pero para el siglo XX, en las sociedades europeas ya estaba bien reformado al Liberalismo en forma del Liberalismo Social de economía mixta, donde a los empresarios se les dejaron los nichos mercantiles que no eran cruciales para la supervivencia del Estado, como la generación de energía o la administración de caminos entre muchos otros.

En América, cuando el socialismo llegó a Estados Unidos –el único país industrializado del continente- sus adeptos fueron brutalmente reprimidos. Ahí están los Mártires de Chicago, los astilleros de Seattle, las redadas de Palmer, la ejecución de Julius y Ethel Rosenberg para demostrar la saña con que los liberales Norteamericanos aplastaron a los socialistas.

Pero para 1930, el liberalismo económico norteamericano tocó por primera vez fondo, y lo hizo de manera estridente en forma de la Gran Depresión. La acumulación excesiva de riqueza en unos cuantos, su poca reinversión en actividades productivas, la obscena especulación en las bolsas de valores y la debilidad del gobierno en crear infraestructura explotaron en la primera crisis económica global.

Los días felices están aquí otra vez.

Y después de todo, ¿dónde comienzan los Derechos Humanos?. En pequeños lugares, cerca del hogar, en la fábrica, en las granjas u oficinas, en donde se trabaja. Al menos que estos Derechos tengan algún significado en estos lugares, tendrán poco significado en cualquier otro.

Eleanor Roosvelt (1953).

Cuando Franklin D. Roosvelt ganó las elecciones en USA en medio de la Gran Depresión, recibió un país hecho trizas. De esas épocas datan las fotografías clásicas de filas interminables de desempleados así como las tolvaneras de arena que sepultaban pueblos enteros debido al abandono de las granjas y la erosión.

Durante la Gran Depresión las masas de desmpleados se acumulaban en largas filas en busca de una remota oportunidad.

Durante la Gran Depresión las masas de desempleados se acumulaban en largas filas en busca de una remota oportunidad.

Roosvelt comprendió inmediatamente que la redistribución de la riqueza debería hacerse con mano fuerte del gobierno, como Adam Smith dijo. Así, se echaron a andar impresionantes campañas masivas de empleo, de fortalecimiento de los sindicatos, de gasto gubernamental muy fuerte, impuestos severos (hasta de 80%) a los acumuladores de dinero ocioso y control de la especulación financiera. Todo este liberalismo con rostro social se llamó el New Deal (el Nuevo Contrato). No se llamó Liberalismo Social porque Roosvelt seguía siendo un feroz anticomunista -y en USA nunca han diferenciado bien entre socialistas y comunistas- pero también era antifascista. Para cuando la Segunda Guerra llegó, EUA estaba listo para subirse al barco de la victoria.

Muchas cosas por las cuales EUA es postivamente famoso se datan a los años del New Deal, por ejemplo los Seguros Bancarios, los parques naturales excelsos de Yellowstone y Grand Canyon, los campos de maíz en el Mississipi, los grandes ríos navegables del Golfo, el sistema de Seguridad Social y las hermosas praderas centrales (para saber más visitar a http://livingnewdeal.berkeley.edu/).

Las tolvaneras de pobreza de la Gran Depresión-. Los caminos torcidos del liberalismo económico han llevado al caos más de una vez.

Las tolvaneras de pobreza de la Gran Depresión. Los caminos torcidos del liberalismo económico han llevado al caos más de una vez, no sólo a la economía, también al medio ambiente.

El New Deal y sus extensiones duraron hasta la década de los 80s. En Europa no existió un New Deal pues no lo necesitaron, el Liberalismo Social ya estaba orgánicamente integrado en las formas de gobierno europeas de la posguerra, con la dirección de economistas liberales llamados Keynesianos, quienes apoyaban a la iniciativa privada, pero con un poder de control macroeconómico fuerte del gobierno.

Dos grandes instituciones Keynesianas surgieron de la Segunda Guerra Mundial: el Banco Mundial (un banco de desarrollo) y el Fondo Monetario Internacional (un organismo regulador). Ambos financiados por los países miembros, es decir, son unas cajas de ahorros multinacionales. El BM y el FMI fueron el inicio de la planeación de la economía globalizada, donde las naciones deberían advertirse mutuamente de sus estados financieros y acordar medidas en consenso para evitar otra Gran Depresión.

Bonzo y Maggie, simpáticos hijos de puta.

Creo que hemos pasado un periodo donde a demasiados niños y adultos se les ha hecho creer “tengo un problema, que el Gobierno lo resuelva” o “tengo un problema, que me den un apoyo para resolverlo”, “no tengo casa, que el Gobierno me dé una” y así arrojan sus problemas a la sociedad y…. ¿quién es la “sociedad”?… ¡no existe tal cosa!, sólo hay hombres y mujeres individuales y familias y ningún Gobierno puede hacer nada salvo a través de la gente y las gentes se deben cuidar primero a sí mismas.

Margaret Thatcher (1987).

La cosa iba funcionando relativamente bien para el Primer Mundo Norteamericano y Europeo, sus ciudadanos, su ciencia, su economía iba bien, incluso nuevos primeros mundos surgieron en Asia. Pero algo les falló a estos liberales sociales, su excesiva dependencia en recursos naturales que no eran suyos, como el petróleo.

Bonzo enfrentó la huelga de controladores aereos con la ley en la mano. El anuncio era claro, los trabajos seguros y bien pagados se habían acabado.

Bonzo enfrentó la huelga de controladores aereos con el primer despido masivo de la historia. El anuncio era claro, los trabajos seguros y bien pagados se habían acabado.

Cuando Israel resistió el embate de los ejércitos de los países árabes gracias a la ayuda de USA, los países árabes cortaron el petróleo al Primer Mundo y una segunda crisis global sucedió, el Oil Shock de los años 70s. Así, este estado benefactor que predominaba se tambaleó en sus cimientos dejando a estas sociedades en pobreza a niveles que por una generación no habían conocido.

Ante el desastre, el bando liberal se dividió en dos, los viejos Keynesianos y los nuevos economistas de la Universidad de Chicago seguidores de Milton Friedman, ahora conocidos como los Neoliberales. Los Neoliberales decidieron renovar el viejo liberalismo creando una nueva economía cuya base es lo que se conoce como la desregulación del mercado. Es decir, de ahora en adelante TODO es mercancía. De tal forma, el enemigo #1 de los neoliberales es el Estado y los “mercados” bajo su control.

En las dos economías liberales por excelencia se instalaron los neoliberales en los años ochentas del siglo XX bajo dos carismáticos líderes. En USA llegó el viejo actor de películas llamado Ronald Reagan -alias Bonzo, en honor a su más entrañable personaje- y en el Reino Unido llegó Margaret Thatcher –a ella le gustaba que le dijeran la Dama de Hierro, pero todos le decían Maggie- y llegaron haciendo pedazos en cuestión de años al viejo estado Liberal. Bonzo se inauguró despidiendo a miles de empleados de control de vuelos por exigir aumentos salariales y Maggie dejó en la calle a miles de mineros de carbón. Ante esta violencia de escritorio y la lenta respuesta de los viejos liberales, el Estado se adelgazó y millones terminaron en la calle. Mano dura, violencia laboral extrema, adelgazamiento del estado en 1-2-3. ¡Nadie estaba preparado!.

Maggie inauguró su régimen de adelgazamento del Estado despidiendo a miles de mineros ingleses que llamó lo "enemigos internos".

Maggie inauguró su régimen de adelgazamiento del Estado despidiendo a miles de mineros ingleses a los que llamó los “enemigos internos”.

Así, si el viejo Estado liberal decía que la salud es un derecho humano y que empleados saludables serán productivos y podrán apoyar solidariamente a los empleados enfermos o a los ex-empleados viejos. Los Neoliberales dicen que el Estado debe liberar el monopolio de los servicios de salud y que si un empleado quiere ser productivo debe de pagar individualmente sus servicios de salud, de ayer, hoy y mañana.

Así, si el viejo Estado liberal decía que la educación es un derecho universal que hará a los individuos capaces, libres y creativos y que estos individuos productivos deben aportar impuestos para que la generación que viene detrás de ellos sea igual o más emancipada que ellos. Los Neoliberales dicen que el Estado no debe controlar la educación pues ésta es un servicio lucrativo que deben pagar los individuos que deseen hacer a sus hijos –y sólo a ellos- seres capaces, libres y creativos.

Los Neoliberales han llegado al extremo de Margaret Thatcher de negar la existencia de la sociedad y a reconocer sólo la existencia de los individuos. Nunca nadie necesitará jamás la ayuda de nadie más. Las redes de seguridad que estaban ahí por si alguna vez fallamos o envejecemos  –pensiones, seguros de desempleo, servicios de salud, educación pública- no tienen razones de existir pues los seres humanos nunca deben fallar, nunca se deben enfermar, nunca se deben deprimir, los seres humanos somos perfectos, quienes no lo sean son unos perdedores mantenidos.

 El dinero imaginario y otros inventos macabros del Neoliberalismo.

We scare because we care

Monsters Incorporated (2001)

Otro invento macabro del Neoliberalismo es la economía terciaria, es decir una economía casi desconectada de los recursos naturales y fuera del control legal de los Estados. La economía terciaria está basada en hacer dinero del dinero y no de los recursos naturales. Esta aberración fue aplaudida en su tiempo como una gran innovación que haría crecer a las economías de forma imparable, y así sucedió… por un brevísimo momento.

Los trabajadores en Europa oponen resistencia al Neoliberalismo, pero hasta el momento la ideología del dinero imaginario avanza imparable.

Los trabajadores en Europa oponen resistencia al Neoliberalismo, pero hasta el momento la ideología del dinero imaginario avanza a paso firme, sin importar cuántos pisoteados deja.

Hacer dinero imaginario del dinero real llega a extremos ridículos. Por ejemplo, yo tengo una empresa de distribución de productos reales (papel de baño, bateas de babas, etc.), para expandir mis operaciones pido un préstamo a un superbanco, para pagar el préstamo expido tarjetas de crédito a mis clientes, dado que mis clientes son muy “confiables”, puedo vender la deuda de tarjetas a un especulador financiero, él a su vez puede usar de aval la deuda que me compró para adquirir deuda para construir casas. Si se observa, las casas fueron compradas con dinero que todavía no existe. ¿Qué pasa si las casas no se venden bien?, ¿qué pasa si mis clientes no pagan sus pequeñas deudas?, lo que pasará es que esa burbuja de dinero que nunca existió explotará en forma de pérdidas multimillonarias de empresas financieras gigantescas.

Las burbujas de dinero imaginario explotan y los trabajadores las pagan con sus pensiones y ahorros reales. Choques en Grecia entre sindicalistas y policías por los recortes en seguridad social.

Las burbujas de dinero imaginario explotan y los trabajadores las pagan con sus pensiones y ahorros reales. Choques en Grecia entre sindicalistas y policías por los recortes en seguridad social.

¿Quién generará la riqueza que repondrá las pérdidas?… ¡el Estado!… ¿cuál Estado?… ¿el Estado que desaparecimos hace 20 años?. Este es otro macabro invento del neoliberalismo, la privatización de las ganancias y la socialización de las pérdidas. Los Estados, ahora flacos y débiles, han sido los encargados de transformar el dinero imaginario en dinero real. Por todo el orbe, miles y miles de millones de dólares y euros se están erogando por los Estados para tapar boquetes financieros de dinero imaginario. Para encontrar este dinero real, los Estados han tenido que robar de las pensiones, de los servicios de salud públicos, de la educación, incluso de los ahorros de las personas. Esta es la contradicción del Neoliberalismo que es la más violenta.

El dinero imaginario ha llevado a la bancarrota a naciones enteras como Grecia, Portugal, España y Chipre y al borde del desastre económico a USA, UK e Irlanda. Pero no sólo las naciones han sido timadas por la economía terciaria salvaje. El BM y el FMI también han sido asaltados por los neoliberales y sus préstamos y apoyos económicos están condicionados a la aplicación de recetas de adelgazamiento del Estado, generación de dinero imaginario y desaparición de las redes de seguridad.

Esto ha desencadenado a la Gran Crisis Global que comenzó en 2008 y que sigue hasta la fecha. Esta crisis inició con la quiebra de la más grande empresa financiera del mundo, American International Group, la especialista estrella en hacer dinero imaginario del dinero real y viceversa. A la fecha AIG ha mamado cientos de millones de dólares reales del Estado Norteamericano para tapar sus pérdidas de dólares imaginarios. Después de AIG, decenas de empresas Demasiado Grandes para Fallar (Too Big To Fail) han sucumbido ante sus burbujas de dinero no existente, todo a cargo de los trabajadores norteamericanos y europeos. En este momento estamos viendo explotar burbujas de dinero imaginario por todo el orbe.

Los hijos bastardos de Bonzo y Maggie: los neoliberales mexicanos

Felizmente, aquellas circunstancias desafortunadas (crisis económicas) son ahora cosa del pasado. México es un país completamente democrático y tiene una de las economías mundiales más abiertas. México ahora tiene buenos cimientos para lograr su desarrollo en los años venideros. Por supuesto, esos cimientos pueden y serán mejorados, de eso, estoy seguro.

Ernesto Zedillo Ponce de León (2001)

Los países de Bonzo y Maggie han sido despedazados ante el neoliberalismo y están al borde del colapso económico. Pero peor aún, han exportado a sus hijos bastardos al Tercer Mundo y el Neoliberalismo se ha instalado en países con mediocre industrialización causando una desgracia humanitaria mundial. México ha sido el principal país del Tercer Mundo que ha sido neoliberalizado de forma sumamente agresiva.

Ernesto Zedillo, el campeón del Neoliberalismo dice que México es un país lleno de democracia y libertad. Cómo se ve que el desgraciado vive en el extranjero.

El asesino de Acteal y ex-presidente de México, Ernesto Zedillo, es el campeón del Neoliberalismo  que dice que México es un país lleno de democracia y libertad. Cómo se ve que el desgraciado vive en el extranjero.

Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Serra Puche, el Gordo Carstens, José Ángel Gurría, Felipe Calderón, Luis Videgaray, son mexicanos paladines del Neoliberalismo, aplaudidos en foros internacionales, jefes o consejeros de las más poderosas instituciones neoliberales. ¿Cómo han aplicado al Neoliberalismo en México?.

Al estar semi-industrializado y al tener redes de seguridad que pendían de alfileres, la llegada del Neoliberalismo barrió completamente con el mercado interno en todas sus áreas, especialmente en la agricultura y la manufactura. Entonces fue que a los Neoliberales mexicanos se les ocurrió un término que se llama “competitividad global”, esto consiste en bajarle los sueldos a los mexicanos tanto, pero tanto, que sean de los trabajadores que menores salarios tienen y así  atraer a las empresas de manufactura internacional que buscan mano de obra poco calificada y barata. Para el Neoliberalismo, los sueldos son parte de los gastos de producción, no son su deber social. El truco ha sido que los salarios aumentan cada año uno o dos puntos porcentuales por debajo de la inflación, así en 15 neoliberales años, el salario real ha perdido un 30% su poder adquisitivo. Por eso nuestros padres podían tener más cosas que sus hijos, nosotros, los nuevos trabajadores.

En diciembre de 1995, tan sólo un año después de haber entrado en vigor el Tratado de Libre Comercio y doce años de Neoliberalismo, explotó la primera burbuja neoliberal en el país: los créditos multimillonarios asegurados en dólares que adquirieron anónimos, misteriosos y opulentos mexicanos. Y como todas las burbujas, fue pagada con dinero de los impuestos de los trabajadores. Miles de millones de dólares -50mil millones para ser exactos- de deuda privada se convirtieron en deuda pública pagada por los bolsillos de los trabajadores y enviados directamente a la banca internacional española y norteamericana en lo que se llamó el Rescate Bancario o FOBAPROA.

Y muchas burbujas más han explotado: la de las carreteras de cuota, la de los puertos y aeropuertos, la de los ingenios. Y muchas burbujas más explotarán: la de los créditos suaves (¡¡Su Puto-Banco le ha autorizado un préstamo inmediato por 91,000 pesos con una tasa anual de 45%!!), la de las empresas de telecomunicaciones (¡Banda ancha para todos!), la de las cárceles (¡Primera cárcel de alta seguridad co-financiada!), la de los municipios (¡Edil de Querétaro paga un millón de pesos por fotografía oficial), la inmobiliaria (¡compra ya tu casa propia sin servicios públicos a sólo tres horas del centro de la ciudad!), la de los gordos diabéticos (¡Coca-Cola, la chispa de al vida!, no incluye insulina), etc…

El Neoliberalismo ha hecho que todo sea mercancía en México, y para que sea redituable, los Neoliberales han estado retrayendo al gobierno de áreas que los trabajadores concientes consideramos derechos, pero que los mercaderes extremos consideran negocio.

Miles de electricistas quedaron en la calle cuando se decretó la desparición de Luz y Fuerza del Centro. Cuando el Neoliberalismo ataca, lo hace por la espalda y sin avisar.

Miles de electricistas quedaron en la calle de la noche a la mañana cuando se decretó la desaparición de Luz y Fuerza del Centro en 2010. Cuando el Neoliberalismo ataca, lo hace por la espalda y sin avisar.

Para abrir a la educación, el gobierno despide profesores y deja de dar mantenimiento a las escuelas. Para privatizar la vivienda, el gobierno transfiere las bolsas de ahorro públicas (Infonavit) a los bancos. Para privatizar a la alimentación, el gobierno corta los apoyos agrícolas. Para privatizar la seguridad, el gobierno deja en el abandono a la policía municipal. Para privatizar la recreación, el gobierno deja de construir parques. Para privatizar la salud, el gobierno despedaza financieramente al Seguro Social haciendo que las clínicas huelan a mierda.

Los inventos económicos torcidos del Neoliberalismo han dejado a México como uno de los países que menos han reducido la pobreza, como de los más desiguales del mundo entero, con una infraestructura lastimosa, con un capital humano desmotivado y castrado mentalmente, como el país con más exiliados económicos del mundo, peor pagado que China, con millones de obsesos que pronto sucumbirán ante su mala alimentación, con una narcoguerra con beligerantes desesperados por dinero. Un país en trizas.

El problema de nuestra desgracia nacional es que estamos viviendo bajo un sistema económico sustentado en una ideología que se llama Neoliberalismo y que es defendida y aplicada desde las cúpulas del poder de manera convenciera y fanática. En esta ideología, el valor del individuo es superior al del colectivo, esto genera muchos problemas, no sólo en México, sino en todos los países donde el Neoliberalismo es la ideología de sus gobiernos pues la vida se vive en colectivo, no individualmente.

 Como dice la banda ibérica Deshechos “ha llegado el Rey Midas, él ve monedas de oro donde ves a tu familia”. 

¿Habrá otro camino posible?

occupy