White Mexicans IV: una tarde de supremacía racial en el super.

Posted on 15 enero, 2012

4


Tarde sabatina de supermercado clasemediero. Listas de insumos para llevar un hogar: galletas, leche, papeles varios, frutas, pañales… El tour me lo hago más ligero observando a la gente que acude al super. Sí, soy un mirón fenotípico, un voyeur del mestizaje.

Por aquí pasa una niña de pelos rizados angoleños con un librito en mano. Más allá va alguien idéntico al Nezahualcoyotl de los billetes de a 100 que cuentan las cajeras. Acá va un señor que se parece a los retratos del mulato rebelde Vicente Guerrero. El color café predomina por doquier.

Los indicadores de los departamentos me ayudan a tener una epifanía racial. "Prieto eres y en güero te convertirás... compra, compra, my son".

Comienzo a ver hacia el techo de la nave comercial y tengo una epifanía racial:  los modelos que anuncian los distintos departamentos me observan con sus ojos azules y sonrisas rosadas. Blancos todos. Bajo la mirada y el niño modelo que anuncia deliciosamente un jamón es rubito mediterráneo. Las muñecas que sonríen en el anaquel tienen largos y dorados cabellos. Los bebés que juguetean en las fotos de los pañales son los hijos de Thor. La familia que se fortifica con leche extra calcio hace brillar sus caucásicos rostros. Blancos todos.

Comienzo a contar los blancos rostros de los estantes. Busco a alguien moreno, a alguien que se parezca a la gente a mi alrededor. Por fin lo encuentro, es Dora la Exploradora, la simpática mexican-american que deleita a los niños en EUA, porque en EUA los mexicans son cafés. Sigo buscando una fotografía real, por fin encuentro otro anuncio donde un blanco y un negro juegan juntos… es un costal de croquetas con dos perritos labrador, bueno algo es algo.

¿Por qué no hay modelos morenos en la mercadotecnia?. Los heads del marketing  seguro están pensando en JoJoJorge Falcón o en La Chupitos como única opción de gente de color para su mentirosa forma de vender, pero pueden poner a alguna similar a Ivonne Montero o importar mexican-americans como Jay Hernandez. Un poco de color aunque sea.

Algunas propuestas de marketing de color para los heads de las grandes companies. Ok, la Montero se encuera demasiado, pero hay más... usen Google Image y verán.

Tal vez no es culpa de los del creative staff, tal vez es culpa de los propios mexicanos el que nos inunden con esta supremacía racial neo-eugenésica en los supermercados. Entonces, ¿será que los mexicanos de color consideramos los rasgos caucásicos como un valor positivo?.

Parece ser que sí. El periódico El Universal entrevistó a uno de estos encargados de las oficinas de marketing  y confirmó que el colocar gente blanca en los anuncios “refleja mejor la calidad de los productos”. En ese mismo reportaje, una asesora de imagen también apunta hacia esta dirección, convencida dice: “los mexicanos no tienen una genética muy atractiva”. Y ustedes saben que si estos hijos del neoliberalismo dicen que la burra es parda –perdón, dejen corrijo- que si la burra es blanca es porque tienen los pelos en la mano… y las encuestas de mercadeo también.

Entonces es cierto, la gente café viene a comprar el producto que el gran Joe Strummer no pudo encontrar en el supermercado: personalidad garantizada.

¿Qué hacer?, las cadenas del autoracismo se rompen en casa, con educación y con ejemplo. También se puede dar una telefoneada a Servicios al Cliente y les hacemos saber que la forma como anuncian su producto nos está haciendo dudar en si debemos o no comprarlo. ¿Suena muy fresa?. Bueno, mientras arden las fogatas en las barricadas populares, podría ser un primer paso.

A continuación les dejo el producto de mi epifanía racial de una tarde de super.

Carteles de un supermecado en México. Güeros y blancos mediterraneos.

Comer jamón San Marcos aclara la piel.

Dado que la leche es blanca, el tomarla hace que se aclare la piel, tiene lógica... pero no fundamento empírico.

Pa'que se eduque desde chiquita a reconocer el color superior que nunca tendrá.

Ya sé que Nestlé es una transnacional francesa, pero ¿sale muy caro sacarle una foto a un escuinclín moreno?. Aunque sea para una de sus brands, no hay que ser.

Aquí sí ni hablar, el cloro es un producto para blanquear, por eso se llama blanqueador, por eso lo tienen que anunciar blancos.

Aquí también se justifica un niño rubito, a ellos se les nota más cuando se ensucian de ciruela o chocolate, los morenos pueden andar chamagosos todo el día.

Los Huggies también son una transnacional. Hay que mandarles fotos de nuestros bebés, tal vez sólo han visto los de Polanco, por eso no saben que hay de otros colores por aquí.

Como los suavizantes de telas son de color azul, ese será el color de tus ojos si los usas diario por 400 años seguidos.

Muy bien por la marca Pedigree que muestra la diversidad racial de los perros labrador. Coloreados y blancos pueden jugar juntos sin morderse, y si neuter or spay al negrito, también sin cruzarse.

También la marca Trident muestra diversidad, una morenita aclarada con Photoshop y tres güeros. Algo es algo, no importa que la proporción en México sea de 9 morenitos por un güero. Algo es algo.

¡Por fin!, ¡Una morenita!. Es Dora la Exploradora. ¡Vámonos!, ¡Let’s go!, ¡A romper las cadenas del autoracismo banda!

Por favor visita las otras aprtes de esta serie sobre el racismo en México.

White Mexicans IV: una tarde de supremacía racial en el super.

White Mexicans III: La Caja Idiota… y racista.

White Mexicans II: La blancura del gabinete.

White Mexicans I: Los Guachos.