Breve historia de la Guerra Contra el Narco (2006-2011) y dos escenarios futuros: su final y su reinicio.

Posted on 23 septiembre, 2011

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    Cinco largos años, 50,000 muertos, miles de desaparecidos y de huérfanos, una economía en crisis y una sociedad amedrentada son los productos de la Guerra contra el Narco. Una guerra que improvisadamente Felipe Calderón ayudó a escalar para ganar el poder político que no pudo ganar en las urnas. Una guerra donde las fuerzas federales han sido cargadores de dados y las fuerzas locales sólo otra víctima más.

Esta guerra se ha intensificado de balaceras aisladas a un conflicto de guerrilla urbana con tintes macabros y necrofílicos no vistos por generaciones. Todos nos preguntamos ¿cuándo va a acabar esta guerra?. Aquí se hará un ejercicio de respuesta, pero para ello hay que viajar en el tiempo y preguntarse ¿cómo empezó esto?.

2005: El Año de la Tensión

El viejo capo del narco Miguel Ángel Félix Gallardo era un tipo inteligente. Al oler que su monopolio pronto sería el blanco de la Guerra contra las Drogas que se alentaba en EUA por el conservador Ronald Reagan, decidió dividir el monopolio del tráfico entre sus más confiables lugartenientes. El capo fue arrestado en 1989, pero el negocio se siguió moviendo gracias a esa astuta movida. Capos llegaron y capos se fueron, extraditados, muertos por accidentes o en cirugías plásticas, y el negocio siguió andando.

El problema empezó cuando el viejo Partido Revolucionario Institucional fue perdiendo poder. Los nuevos políticos, los del derechista Partido Acción Nacional, decidieron autodenominarse como los paladines de la justicia punitiva, no así de la justicia social, cuya ausencia surte de hombres al narcotráfico. Las viejas redes de complicidad, impunidad y control del Narco que el PRI tejió se fueron desgastando ante las nuevas redes creadas por el PAN. ¿Que el PAN no tejió nuevas redes con el Narco?, basta un ejemplo: Carlos Estrada Cajigal. El ex-gobernador de Morelos en la primera presidencia del PAN introdujo a los Cárteles Sinaloenses al centro del país.

Para 2005, el último año de Vicente Fox, la situación era tensa en el mundo del narco. En el Este, el Cártel del Golfo (CDG) había ensamblado un ejército paramilitar compuesto de desertores de las fuerzas de élite del ejército entrenados en las tácticas de contraguerrilla centroamericanas más sanguinarias. Este grupo autodenominado Los Zetas rompió con el esquema tradicional del sicario borracho y armado con una 9mm por el de un hombre con conocimientos tácticos y estratégicos avanzados. Los Zetas amenazaban con su disciplina y tácticas brutales con tragarse al resto de los cárteles tradicionales que todavía mantenían el orden que les dejó Félix Gallardo.

El viejo orden de las rutas del narcotráfico y sus dueños en el 2005. El secreto está en controlar puertos y pasos fronterizos hacia Estados Unidos. El alimento es la pobreza rampante que azota al 60% de los mexicanos. EUA, el máximo consumidor de drogas y productor de armas es el oxigenador del narco.

2006: La Guerra Empieza en Michoacán

Los Zetas tenían y tienen la terrible costumbre de diversificar su negocio del narcotráfico hacia el del secuestro y la usurpación de propiedad. Debido a esto, en Michoacán comenzó a haber una terrible ola de estos crímenes lo que despertó el deseo de las viejas cofradías del narco michoacano a rebelarse contra Los Zetas. Así se formó la Familia Michoacana (FM). El evento que empezó la guerra a escala mayor fue el 6 de septiembre de 2006 cuando 5 cabezas humanas fueron arrojadas por la FM en un antro en Uruapan.

Así comenzó la exitosa expulsión de Los Zetas de Michoacán. Esto rompió el aura de invencibilidad que Los Zetas se habían creado en el bajo mundo e incitó a los demás cárteles a lanzar pequeñas ofensivas en todo el país para expandir sus terrirorios y a cambiar sus viejas escuadras por granadas, bazucas y potentes rifles automáticos.

Los cárteles del pacífico, antes trabajando por su cuenta, se unieron en lo que se llamó La Federación o el Cártel de Sinaloa. Si La Federación quería sobrevivir al CDG-Zetas tenía que hacerse de un paso de frontera, un paso a los dólares y armas del vasto mercado de las drogas en Estados Unidos. Las víctimas fueron los tradicionales Cártel de Tijuana y de Juárez al norte.

2006. Inicia la guerra. El primer movimiento es la creación de la Familia Michoacana y la expulsión del CDG/Zetas de Michoacán. Pronto La Federación busca una entrada a Estados Unidos a costa de los viejos cárteles de Tijuana y Juárez.

2007: El Norte se Desangra

Con sus tácticas antiguas, el Cártel de Tijuana no fue rival para los comandos de alta movilidad de Sinaloa y sus métodos terroristas de disolver rivales en sosa (pozolear) y desmembrar cuerpos. El Cártel de Juárez que ya venía preparando sus propios comandos paramilitares (La Línea, Los Aztecas) ha sido un hueso duro de roer para los de Sinaloa. Si Tijuana fue lugar de batallas urbanas impensables unos cuantos años atrás, Ciudad Juárez se convirtió en un verdadero campo de ejecuciones donde por miles se han acumulando los muertos, la impunidad y las víctimas inocentes en 4 largos y consecutivos años.

Los viejos cárteles se vieron encerrados en sus capitales y el de Tijuana fue el primero en caer. Situación afortunada para los tijuanenses que sólo vivieron unos meses de zozobra. El objetivo estaba logrado, Sinaloa logró sus puertos de entrada a EUA como Tijuana, Otay, Mexicali y Nogales que ya son territorios firmes por donde entran millones de dólares para la empresa.

En el Oeste, en la Frontera Chica de Tamaulipas, y en el Centro del país en Morelos, Sinaloa comienza a penetrar territorio tradicional del CDG, pero todo termina en un sangriento empate.

2007. La guerra arrecia en las ciudades de Tijuana y Juárez ante el embate de La Federación. Hay enfrentamientos menores en Tamaulipas y el centro del país que pronto escalarán.

2008: Rompimientos y Alianzas

Los avances en el terreno para La Federación no empataban con los avances de los amarres de los acuerdos internos. A principios de 2008, el gobierno arrestó a Alfredo Beltrán Leyva “Mochomo”, líder de una de las principales facciones de La Federación, la de los hermanos Beltrán. Estos hermanos provenientes de una familia de antigua tradición en Sinaloa eran los que habían llevado la carga de los combates en el Este y en el Centro del país. Pronto circularon los rumores de que el Chapo Guzmán había traicionado a su aliado y se desencadenó una terrible espiral de venganzas que cobró parentela en las dos familias sinaloeneses… y también cobró territorios.

Al abandonar Los Beltrán a La Federación, esta se partió en cuatro zonas. Desafortunadamente para Los Beltrán sus territorios quedaron separados por amplias franjas hostiles. La recuperación de estos terrenos encendió a Sinaloa, a Morelos, a Coahuila y a Michoacán. ¿Por qué a Michoacán?, la Familia Michoacana tejió una jugosa alianza con Sinaloa que llevó a los michoacanos a disputar la lucrativa sierra de Guerrero y avanzar hacia los tristes suburbios del Estado de México sin tener que preocuparse por su frontera con Jalisco.

CDG tampoco la llevaban bien con su brazo paramilitar. El poderío acumulado por los ex-militares comenzó a distanciar a los dos bandos y en transcurso de 2008 y 2009, cada uno fue por su lado pero sin atacarse. Cuando los Beltrán atacaron Tamaulipas, el CDG fue abandonado a su suerte por sus viejos aliados.

2008. La fragmentación de los cárteles. En el Oeste, La Federación se quiebra en el Cártel de Sinaloa y en los leales a Arturo Beltrán. En el Este, el CDG se queda con sus territorios tradicionales en Tamaulipas mientras Los Zetas se adueñan del centro y sur del país.

2009: Todos Contra Todos

Este año fue uno confuso. Debido a la recuperación por parte de Sinaloa de los territorios perdidos, en todo el país comenzaron a haber enfrentamientos que aumentaban en brutalidad y violencia. Ciudad Juárez seguía desangrándose, la Frontera Chica comenzó a lucir como campo de batalla, la Comarca Lagunera, Morelos, Sonora y Sinaloa ponían su dosis de muerte y miedo. Los Zetas mantuvieron un perfil bajo este año debido a que por el rompimiento con CDG se quedaron sin pasos fronterizos. Entonces voltearon su mirada hacia el lucrativo tráfico y extorsión de migrantes en el sur incluso llegando a Guatemala donde realizaron infames masacres. Los Zetas absorbieron a los viejos caciques de Guerrero, Oaxaca, Veracruz y Chiapas e instauraron su reino de secuestro y terror en el pobre y olvidado sur de México.

De forma silenciosa, los emisarios tejieron nuevas alianzas entre las facciones con el ánimo de volver al orden, otrora enemigos se vieron unidos por causas comunes. Juárez y Los Beltrán se acercaron a Los Zetas, las viejas rencillas se limaron al ser los cárteles más golpeados por Sinaloa. Por su parte el Cártel de Sinaloa comenzó a hablar con la Familia Michoacana y sus antiguos rivales, el CDG, quienes se encontraban en una situación desesperada frente a Los Beltrán y alejados de sus Zetas, así se formó Cárteles Unidos.

El gobierno cargó los dados –casi definitivamente- a favor de Sinaloa cuando el 16 de diciembre de 2009 abatió al jefe del rebelde clan Beltrán. Arturo Beltran Leyva murió acribillado después de largo y sangriento combate con los marinos en Cuernavaca, su cuerpo acribillado fue decorado por los marinos con billetes ensangrentados, dejado en calzones y expuesto a la interperie.

2009. La recuperación por el Cártel de Sinaloa de los teritorios del rebelde Arturo Beltrán enciende la guerra en todo el país. Ciudad Juárez sigue sufriendo el choque brutal por el lucrativo paso a EUA. En el Sur, Los Zetas se expanden a expensas de los caciques priístas y se instaura un reino de terror y extorsión de migrantes ante la pasividad del gobierno.

2010: El Año del Caos.

Al morir Arturo Beltrán Leyva, Los Zetas voltearon alrededor y se observaron solos en el mapa. Sus aliados de Juárez están a cientos de kilómetros de distancia en la paranoia total. Los sanguinarios tenientes de Don Arturo, perdidos y desesperados por buscar espacio para respirar bajo el acoso, solo atinan en cometer los más terribles asesinatos en Guerrero y Morelos de forma casi azarosa y desorganizada. Emblemáticos son el asesinato masivo de michoacanos y el de Juanelo Sicilia, el hijo del poeta ahora convertido en luchador por la Paz.

Los Zetas, como buenos militares, realizaron una acción rápida que consistió en una marcha hacia el Norte en busca del oxígeno de dólares y armas de los Yankees y lo lograron. En pocos meses se adueñaron de amplias zonas de Coahuila, Durango, Zacatecas, Tamaulipas y Nuevo León, incluida la lucrativa ciudad de Monterrey. Simultáneamente, lanzaron una terrible ofensiva contra las bolsas de resistencia del CDG dejando tras de sí decenas de ciudades y pueblos fantasmas en Tamaulipas. Ciudad Mier es el ejemplo más doloroso.

En el otro bando la decisión era simple. La supervivencia de Cárteles Unidos radicaba en evitar la aniquilación de CDG. Comandos de sinaloenses y michoacanos se unieron a los de Tamaulipas para realizar la contraofensiva en Reynosa y Matamoros. Sinaloa arreció en Ciudad Juárez, y en territorio propio. Empujó en la comarca lagunera para contener a Los Zetas. La Familia empujó en el bajío y envió muchos hombres hasta Tamaulipas para recuperar La Frontera Chica. Al sur, en Acapulco, comandos de Sinaloa empujaron a los restos de Los Beltrán llevando la violencia al puerto turístico.

Sinaloa volvió a enfrentar un caos interno cuando Nacho Coronel, el encargado de Jalisco fue ultimado por el ejército. El vacío de poder tuvo que ser rápidamente llenado por Sinaloa en el Oeste y la Familia en el Este. En el proceso Gudalajara y Nayarit conocieron la narcoviolencia.

A finales de este fatídico año, Felipe Calderón, desesperado por ser un actor sin brújula en la tremenda violencia, lanzó a la Policía Federal a un ataque contra la Familia Michoacana. El objetivo: posicionar a su hermana como la paladína local de la justicia punitiva. Los resultados de esta terrible decisión fueron una Policía Federal humillada, un estado en llamas por casi un año ya, cientos de muertos y la escisión de La Familia en dos bandos, uno el de Caballeros Templarios alineados con Sinaloa y el otro la nueva Familia exiliada en el Estado de México y alineada con Los Zetas.

Resultado global: el año más sangriento de la guerra con 15,000 muertos.

2010. Los cárteles del narco forman dos grandes grupos. Cárteles Unidos se conforman por CDG, Cártel de Sinaloa y La Familia Michoacana. Los Zetas apoyan a los cárteles asfixiados de Los Beltrán y de Juárez. Los Zetas emprenden una impresionante marcha hacia el norte para adueñarse de los pasos fronterizos de Nuevo León y Coahuila, al sur invaden Guatemala. Cárteles Unidos contienen el avance en el norte y preparan la contraofensiva. Todos se apresuran a llenar los huecos dejados por el asesinato de Arturo Beltrán y Nacho Coronel. El caos cobra miles de vidas.

2011: Consolidación y Desbandada.

Contra todo pronóstico, el Cártel del Golfo junto con los Cárteles Unidos resistió y contraatacó a Los Zetas en Tamaulipas. Logró fusionar nuevamente sus territorios, recuperó la Frontera Chica y a sus 6 pasos fronterizos con Texas y montó una impresionante contraofensiva hacia Monterrey. Esta pugna ha envuelto a la ciudad de Monterrey en una violencia psicópata con niveles de saña inhumanos.

Al sur, Cárteles Unidos ha empujado a Los Zetas y el terror ha tomado las calles de Xalapa y Veracruz, en estas ciudades se registran comandos de todo el país atacando a Los Zetas.   El territorio Zeta se encuentra efectivamente fragmentado en dos bolsas pequeñas al norte y un territorio acosado al sur . ¿Qué le falló a los ex-militares que llegaron a controlar la mitad de México?. Su extrema saña al asesinar en masa a migrantes internacionales, invadir Guatemala y el asesinato por error de agentes yankees en San Luis los puso en la mira del mundo.

Adicionalmente, Felipe Calderón ha observado que los cárteles del narco no se pueden eliminar. Se fragmentan y resurgen como los robots apocalípticos de Terminator. Su pensamiento es claro en los hechos –aunque sus palabras lo nieguen- el país no se pacificará hasta que regrese el viejo orden diseñado por Félix Gallardo y se elimine a los cárteles más obscenamente violentos. En esta línea de acción, el último cuerpo federal no infiltrado por el Narco –La Marina– ha venido realizando espectaculares misiones para ahorcar a Los Zetas en Tamaulipas y eliminar su operatividad en Veracruz .

¿Cuánto tiempo falta para que Cárteles Unidos reordene al país por secciones?. Dados los vertiginosos movimientos de los últimos meses, con esperanza, se puede pensar que tal vez un año.

Parece ser que Ciudad Juárez puede ser pacificada ya que el Cártel de Juárez está al punto del colapso. La situación en Monterrey es por demás delicada, pero el avance del CDG parece sólido. Ahí la Marina ya actúa tierra adentro cerrando la frontera en Ciudad Acuña para cortar el vital suministro de dólares y armas a Los Zetas. La Comarca Lagunera está bajo constante acoso y si se cierra la pinza en los próximos meses habrá 450 kilómetros de distancia entre la bolsa Zeta de Monterrey y el territorio sur.

Parece ser que la ola de violencia se trasladará del Norte al Sur y Centro. ¿Cuál será la intensidad del conflicto?, dependerá de la capacidad de los cárteles y la voluntad del gobierno de arrebatar la última fuente de divisas de Los Zetas que es el tráfico de migrantes y de cohesionar o eliminar a las bandas de maniáticos que asolan los alrededores de la Ciudad de México, esta última acción ya empezó.

Septiembre de 2011. La pinza de Cárteles Unidos en la Comarca Lagunera fragmenta al territorio Zeta. Juárez parece que está bajo control de Sinaloa y CDG recupera Tamaulipas con fuerza suficiente que invade simultáneamente Nuevo León y Veracruz ¡dos puntos separados por 600 km de distancia!. La violencia se mueve del norte al centro y sur del país. La Marina coadyuva en todos los frentes a la ofensiva contra Los Zetas.

2012: El Fin de la Guerra y la Tentación del Enano.

Todo mundo se ha dado cuenta que al Cártel de Sinaloa y a sus aliados se les han dejado hacer su propia guerra. La estrategia del gobierno cuadra perfectamente con esa línea, salvo en el estado de Michoacán donde se ha atacado a los cárteles michoacanos que son parte integral de Cárteles Unidos. Y es que ahí la dinastía Calderón se juega su futuro político en la elección de la hermana del presidente como gobernadora en noviembre de 2011.

Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala depositan una ofrenda a las puertas del Casino Royale en Monterrey en 2011. Ahí, un comando de Zetas al quemar el casino, asesinó a 53 personas. Felipe Calderón ha sido un triste y torpe actor en la Guerra contra el Narco. ¿Qué decidirá?, ¿reordenar el tráfico ilegal de drogas? ¿traicionar al Chapo Guzmán e incendiar al país?… reconstruir la nación con Justicia y Dignidad está fuera de su ecuación.

En 2012, México elegirá un nuevo presidente y todo indica que la ciudadanía desencantada por la mediocridad y la violencia desatada por el Calderonismo desea volver a la dictadura de la impunidad del PRI. En este contexto, Calderón puede escoger dos caminos. Uno, resarcir sus errores rápidamente dejando y auxiliando a los enemigos de Los Zetas para que reestablezcan el viejo orden del nacrotráfico. Dos, traicionar e intentar desesperadamente dar un golpe mediático electorero ultraespectacular al Cártel de Sinaloa aprendiendo o asesinado a Joaquín Chapo Guzmán, líder y cerebro de esta guerra.

Si escoge al primer camino, será un camino indigno pero eficiente. Si escoge al segundo camino, el maldito volverá a encender este país, tal vez al doble de la intensidad de como lo tenemos ahora.

Epílogo.

Con “el fin” me refiero al de la violencia generalizada, no el fin de la impunidad, la pobreza, el cinismo y el encubrimiento. Para eso sólo hay una salida digna y no es de corto plazo, por lo tanto no es atractiva para los políticos electoreros como Calderón. El problema del narcotráfico no cesará hasta que haya justicia social en este desigual país y se discuta seriamente la regulación de la producción y comercialización de las drogas. Pero el negocio de la muerte es tan bueno, que eso probablemente nunca suceda en un mundo capitalista y salvaje como el de hoy.

P.D. Este post fue hecho con recortes periodísticos digitales de La Jornada y YouTube. Esencial también fue la lectura de la serie Los Rostros del Narco de Proceso, las cápsulas Las Huellas de las Batallas de Universal TV y el seguimiento del Blog del Narco. No crean que me codeo con los Jefazos, así que por favor no me acusen de cyber terrorista. Atte. El Autor.

P.D.2. Los mapas aquí presentados muestran líneas definidas de combate con fines ilustrativos, pero la realidad no es así,  los cárteles pelean con comandos de altísima movilidad, así que los ataques en retaguardia son una táctica común que recibe el nombre coloquial de “calentar una plaza”. Estos ataques son sorpresivos y mortíferos.