México murió el 23 de junio de 2011 (otra vez).

Posted on 28 junio, 2011

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“¡No, no, por Dios, no, no, mi niña, Señor!”

Grito de Marisela Escobedo al ver que el asesino confeso de su hija era liberado ante sus propios ojos.

Dedicado con todo respeto a las víctimas de la Guerra contra el Narco,
para quienes la República murió el mismo día que les arrebataron
a sus seres queridos. En especial a Marisela Escobedo, valiente
madre que llevó al tribunal al asesino confeso de su hija
sólo para que los jueces lo absolvieran.
Marisela fue después asesinada frente al
Palacio de Gobierno de Chihuahua.
Nadie ha sido castigado por estas dos muertes.

El 23 de junio de 2011 se llevó a cabo un hecho histórico y crucial para la historia moderna de México. El Movimiento por Paz y Justicia con Dignidad se encontró cara a cara con el que funge como Presidente de México.

Maria Magdaleno exige justicia por la muerte de cuatro de sus hijos. Dos de ellos murieron investigando la muerte de los otros dos pues las autoridades no les daban solución

El Movimiento representa a los familiares de los miles de muertos y desaparecidos durante esta terrible Guerra contra el Narco que azota a todos los rincones de México. Pero también representa la voz de muchos miles más que creemos que hay otra forma de combatir esta guerra.

El objetivo de este diálogo era llevar la voz de los familiares a los oídos de los responsables de haber iniciado esta barbarie.

Más allá de los acuerdos que se lograron, lo que se presenció en este diálogo fue la imagen de un presidente inepto, falto de imaginación, ensimismado, rodeado de burócratas robóticos, jueces corruptos, policías infiltradas, desesperado rehén de los otros dos poderes el Legislativo y el Judicial, incapaz de dar una respuesta concreta a los deudos, internacionalmente abandonado.

De esta forma, si México es una República Federal, donde existe división del poder en tres rubros, el legislativo, el judicial y el ejecutivo, y ninguno de ellos es capaz de hacer valer sus atribuciones en el territorio mexicano, entonces, estamos ante la muerte de México como República.

La palabra fuerte y digna de Javier Sicilia, de Julián LeBarón y los demás deudos es bien conocida y ha sido analizada de forma generosa por Álvaro Delgado  y Granados Chapa, y también de forma mezquina por Julio López y Javier Garrido  por lo que de esa palabra no me ocuparé.

La palabra más preocupante fue la de Felipe Calderón, que aceptó en cadena nacional que el gobierno y sus instituciones ya no existen.

Ante los terribles testimonios donde quedó claro que el crímen organizado y las fuerzas de justicia son uno mismo, los miembros del gabinete quedan anonadados, robóticos, sin asomar un dejo de sensibilidad. No saben que hacer. Oscuros como sus trajes.

I. “Complicidad de sus propios compañeros

Cuando introduce su presentación da ejemplos de gentes cercanas a él que han sido víctimas de la guerra:

“Me duele Gerardo Servín, hermano de mi mejor amigo, que un día levantaron en Morelia … que no ha aparecido, y que las autoridades competentes ni siquiera se atrevieron a investigar … Me duele Maribel, mi amiga, Secretaria del Cabildo de Uruapan, a quien se llevaron hace dos años, probablemente por complicidad de sus propios compañeros …”

Dos casos enlista Felipe de amigos personales suyos que han desparecido y que las autoridades no sólo no han podido, sino que no han QUERIDO esclarecer. Entonces, ¿dónde está la República?.

II. “Controlar un territorio

Después Felipe explica lo que sucede cuando llega el Narco a un territorio:

 “El crimen, al controlar un territorio, se adueña de esa comunidad; desplaza a la autoridad, la corrompe o la mata; y, entonces, secuestra, extorsiona, asalta, viola impunemente.”

Si así son de débiles los eslabones que tejen a México, eliminados y corrompidos por el tremendo poder del Narco. Entonces, ¿cuál es la fuerza de la República?

III. “Mucha amenaza

Es urgente la reconstrucción, y el Pacto de Ciudad Juárez tiene muchas propuestas creativas, una de ellas es un Auditor Civil de las acciones de la policía, a eso Felipe dice:

Felipe Calderón expresando su frustración ante el deshecho de pruebas involucradas en dos asesinatos por parte de los jueces. ¿Y qué hiciste al respecto?, ¿cuáles fueron o son tus propuestas para que esto no suceda otra vez?.

” El Auditor Policiaco independiente de la Policía Federal me interesa … No es, por cierto, un cargo que muchos quieran. Es un cargo de mucho peligro, es un cargo de mucha tensión, y mucha amenaza…”

¿Un auditor policiaco independiente sería un cargo bajo amenaza?, ¡estamos amenazados por la policía!. Las palabras vienen del máximo jefe del Estado. Entonces, ¿de qué sirve la República?

IV. “Están en la nómina

Cuando las víctimas le reprocharon que otro de los Tres Inafames Poderes que conforman a la República se encuentra coludido con el crímen ya que los asesinos que capturan la polícia son liberados prontamente por los jueces, Felipe dijo:

“Ya lo sé. Ya me sé, perdónenme la expresión, la cantaleta de los jueces. Pero yo sé que están en la nómina (del narco), yo sé cuánto reciben.”

¡El poder judicial está comprado por el Narco!, uno de los tres pilares de nuestra República está podrido. Entonces, ¿cómo se sostiene la República?.

Caso paradigmático de la impunidad, pasividad y ausencia de gobierno en México es el de Marisela Escobedo. Arriba, el juzgado se llena de un grito "¡No, mi niña!" ahogado en llanto ante la decisión de los jueces (medio) de liberar al asesino confeso de su hija. Abajo, la sangre de Marisela riega la entrada del Palacio de Gobierno de Chihuahua donde fue asesinada. Todo fue filmado.

V. “Espérenme tantito

Después Javier le reprochó que hubiera empezado una guerra sin contar con instituciones judiciales y policiales confiables, a lo que Felipe respondió

 “Sí, don Javier, entré sin que hubiera reforma política y sin haber reformado las instituciones, porque pienso que tienen que hacerse al mismo tiempo. Porque yo oigo la voz … de las señoras … les matan a los hermanos … yo no puede decirle a la gente: Espérenme tantito, voy a hacer primero una reforma política y a reformar a las instituciones”.

Pues sí, eso es lo que se debió haber hecho primero.  Antes que desatar la locura, se debió haber preparado a las fuerzas de la ley para enfrentar al monstruoso poder corruptor y no lanzar a un ejército sin preparación policiaca y a una policía sin preparación militar a las calles. Esa acción unilateral no planeada, sin consenso, cuestionada por toda la sociedad, ha dejado 40,000 muertos y no pudo ser detenida por las instituciones de la República. Entonces, la República no sirve, la República que no puede proteger a sus constituyentes de las malas decisiones está efectivamente muerta.

Y la reforma de las instituciones que puede revivir a la República tampoco llegó en ninguno de los cinco años de desgobierno de FeCal … plebiscito, referendo, segunda vuelta electoral, consulta ciudadana ejecutiva, rescate masivo de la juventud son necesidades básicas para la construcción de una nueva República que siguen archivadas en las oscuras oficinas de todos los partidos políticos y de sus aturdidos candidatos presidenciales.

VI. Conclusión.

México no es la primer República o Nación que muere, muchas más han muerto y han renacido como Korea, Alemania y España. Muchas más están en pleno proceso de reconstrucción como Sudáfrica, Argentina y Rusia. México mismo ha muerto y renacido muchas más veces de las que creemos, sólo que ahora nos tocó a esta generación que se nos muriera en las manos, y no que lo leyéramos en un libro de historia de primaria.

No hay caudillos, no hay a quien seguir, sólo queda nuestra capacidad de entender y de impulsar la reconstrucción del Estado y de sus leyes. Buscando a la gente valiente y creativa que también está harta, marchando junto a ellos y ofreciendo nuestra solidaridad, acción e imaginación.

P.D. Más información para los que recién se aproximan al tema.

El territorio conocido como México se encuentra sometido a una guerra por el control de los caminos en los que se transportan drogas hacia EUA. Esta guerra ha costado ya la muerte de 40,000 personas en cinco años y cada vez se torna un conflicto más sangriento donde las tácticas de terror son cada vez más inhumanas.

Esta guerra es el producto directo de la imposición del sistema neoliberal durante 25 años en México, donde la creatividad se eliminó por el rendimiento en las cadenas de producción. Donde a la juventud se le cerraron las puertas de la educación para abrirle la de los salarios miserables y la explotación. Lo anterior ocasionó que el negocio del narcotráfico se convirtiera en una vía de escape de la pobreza, aquella tan jodida, que se puede llegar a matar por salir de ella. Un estallido social, pero sin ideología, sólo por sobrevivir.

Lo peor de esta guerra es el nivel de impunidad que en ella se maneja. En el 90% de esos 40,000 asesinatos no existen responsables.

La guerra y la impunidad azotan a México. La población se encuentra atrapada ante los enfrentamientos entre las distintas facciones del narco y el gobierno que se disputan el territorio en todos los puntos cardinales. Escena de una emboscada en una carretera en Tubutama, Sonora.

Lo anterior ha hecho que la sociedad civil, en especial, los familiares de los asesinados y desparecidos, se levanten de forma espontánea en un movimiento heterogéneo que se conoce como Movimiento por Paz y Justicia con Dignidad. De todos los rincones del país surgieron miles y miles de personas que han perdido a un ser querido en la barbarie y han realizado movilizaciones demandando el esclarecimiento de los crímenes y el cambio de estrategia para combatir al poder corruptor del narcotráfico.

Han marchado a pie kilómetros desde Cuernavaca a la Ciudad de México y en el trayecto miles más de mexicanos nos les unimos de forma incondicional para ayudarles a darle potencia a su voz de justo reclamo. Después, comenzaron un penoso andar hacia el punto más dañado por esta guerra: el viejo Paso del Norte, Ciudad Juárez. En el trayecto fueron recorriendo territorios donde las distintas facciones del Narco han desplazado a todos los niveles de gobierno y donde la Constitución es efectivamente letra muerta.

Algo que dividió al Movimiento fue el planteamiento de dialogar con aquel que funge como Presidente de la República, Felipe Calderón, con el fin de hacerle ver el dolor que su estrategia ha causado y exigir justicia. Otra parte del movimiento no quiere tener nada que ver con ese señor. No obstante los jaloneos, el Movimiento fue hasta el Castillo de Chapultepec y se encontró cara a cara con los que en ese momento se señala como responsables de haber desatado la guerra: Felipe Calderón y su gabinete.

La muerte de México a balazos, impunidad e indiferencia.