Caravana Por La Paz y Justicia: Los Devoradores de Angustia.

Posted on 8 junio, 2011

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Año 2011. La Caravana Por La Paz y Justicia con Dignidad va recorriendo la nación de centro a norte. Eligieron andar por la ruta que ellos denominaron del terror, una ruta que también es de impunidad. Son regiones enteras de la geografía mexicana que han sido abandonadas a su suerte y que ahora están en manos de las sádicas facciones en lucha por las rutas de tráfico de drogas a Estados Unidos.

La Caravana por Paz y Justicia es un esfuerzo ciudadano incluyente para expresar el repudio a la Guerra contra el Narco. Sus principales aglutinadores son deudos de victimas de esta guerra injusta.

Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Durango, Zacatecas, Nuevo León, Chihuahua… todas estas regiones son algunos de los epicentros de la Guerra contra el Narco que ha costado 40,000 vidas de mexicanos en los últimos 5 años. Una guerra pobremente planeada y ejecutada. Una guerra que no es de los mexicanos.

La Caravana es encabezada por Javier Scilia, Julián LeBarón, las madres ABC y miles más de mexicanos a quienes les han matado a sus seres queridos durante el clima de impunidad y violencia que pasea campante en la República Mexicana, una República que para Felipe Calderón es una República Televisiva, pero que para el resto es una República de Sangre.

Uno de los fines de la Caravana es recoger testimonios –hasta ahora inaudibles- de la magnitud de la violencia y el salvajismo tanto de las bandas y comandos del Narcotráfico como del Gobierno. Desea desenmascarar la corrupción y darle rostro a los invisibles: huérfanos, viudas, padres y madres con los brazos vacíos de sus hijos e hijas arrebatados por el caos.

Los relatos fluyen en un río doloroso lleno de angustia e impotencia. Historias macabras de saña y sangre que destapan el abandono al que ha sido sometido el pueblo mexicano. Javier Sicilia y los demás caravaneros asumen una función intensa emocionalmente de prestar oído y ser voz de los más pequeños e indefensos, una función que bien puede ser llamada de Devoradores de Angustia, como en aquella famosa canción, Ciudad Sicótica, de La Castañeda.

Los Devoradores de Angustia van recogiendo los dolorosos testimonios de quienes han sufrido en carne propia o la de sus hijos el dolor de una guerra mal ejecutada y planeada.

Los Devoradores de Angustia van caminando con las fotos de sus muertos, su historia y su bandera tricolor, levantando el dolor y desplegándolo para todo aquel que lo quiera ver para luchar e indignarse. Cualquiera que se ose nombrar humano debe responder al menos con una lágrima y de preferencia con un acción ante la sombra del necro-narcotráfico y del necro-narcogobierno. Y la Caravana propone muchas acciones.

La Caravana se mueve hacia el viejo paso fronterizo convertido en caldero de la violencia más infrahumana en la historia nacional moderna, el viejo Paso del Norte, ahora llamado Ciudad Juárez. Experimento neoliberal fallido donde los más pobres de los pobres son carne fresca para las hienas de todas facciones que se pelean el paso hacia los Estados Unidos, el manipulador mayor de la violencia, alimentador de las armas y comprador de las drogas con que lucran las hienas. Ahí, La noche ya no es noche, es una cueva de muerte y destrucción, el día ya no es día, es sólo foco para los negocios y corrupción más turbia.

El fin de llegar a Ciudad Juárez es firmar el 10 de junio de 2011 un Pacto Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad al que todos los hombres y mujeres de buena voluntad se pueden unir, incluso el gobierno. Este pacto es un inicio mínimo de seis puntos para recuperar nuestros horizontes y borrar las nubes de guerra que dan dolor al pueblo y jugosas ganancias a los bandos y sus incitadores. Sus seis puntos principales son:

 I. Verdad y Justicia. Basta de manipulaciones y ocultamiento en los medios y en el gobierno. No hay mitos, la guerra ha orillado al país al precipicio del caos. Basta de archivamiento perpetuo de casos. Todos los muertos fueron humanos, todos merecen una investigación y justicia, no importa hasta dónde llegue la cadena de complicidad y ejecución.

 II. Fin a la estrategia de guerra. Queremos una estrategia de paz, que no esté basada mayoritariamente en soldados. Reconstrucción inmediata de barrios y colonias. Empleo y salario digno para todos los trabajadores (incluidos policías y soldados). Sistemas de seguridad social solidarios. Descriminalización de consumo y financiamiento intensivo a centros de rehabilitación y prevención de la drogadicción. Menos comerciales de la Armada y más campañas de educación.

 III. Combate a la Corrupción e Impunidad en todos niveles. En las más altas esferas de gobierno se han anidado las complicidades en un negocio multimillonario. Centenas de personajes políticos de grueso calibre son uno con el crimen organizado y pertenecen a todos los partidos. No a la simulación con fines electorales.

¿Dónde está la justicia? ¿Dónde están las autoridades? ¿Dónde está Dios? ¿Dónde estamos nosotros? ¿Hasta cuándo vamos a actuar, hasta que en esas mantas, en esas fotos aparezcan nuestros familiares o quizá nosotros mismos?. Pregunta Julián LeBarón.

IV. Combate frontal al flanco financiero del Narcotráfico. Los bandos de narcotraficantes no son nada sin sus dólares con los que compran armas, almas y lealtades. ¿Cómo se pueden mover miles de millones de dólares al mes sin que nadie se de cuenta en Estados Unidos ni en México?. Basta de lavado de dinero, fiscalización inmediata de los ingresos de funcionarios, tratados internacionales contra el tráfico de recursos financieros, involucramiento inmediato de las Secretarías de Economía y Hacienda en el combate al narcotráfico.

 V. Democracia participativa. Cada seis años le damos un cheque en blanco al legislador y al gobernador y al presidente. En esos seis años pueden destruir al país y formular leyes estúpidas a voluntad sin que la ciudadanía tenga un sólo mecanismo para destituirlos de sus poderes que emanan del pueblo. Diseño inmediato de las figuras democráticas del Plebiscito, Revocación de Mandato, Consulta Popular y Candidatura Ciudadana. Si no pueden con el paquete, ¡que se larguen!.

VI. Rescate económico de la juventud y de sus espacios de desarrollo como universidades, escuelas, centros deportivos. Recuperación de plazas y las calles con actividades populares. Que los jóvenes puedan volver a soñar en este país.

Los mexicanos tenemos que saber que la violencia no es normal. No nos acostumbremos. La violencia es la ausencia de gobierno, un gobierno que nos cuesta millones de pesos a los mexicanos. Pero la violencia también se genera por tu silencio pasivo. ¡Muévete por la Paz!… no cualquier paz, Paz con Justicia y Dignidad.

 ¡SOLIDARIDAD TOTAL CON LA CARAVANA!

 http://redporlapazyjusticia.org