Winston Churchill y Felipe Churchill.

Posted on 19 mayo, 2011

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Hay muchos hombres famosos por su impresionante habilidad de lectura de conflictos y por la implementación de tácticas y estrategias en tiempos de guerra, Alejandro Magno, Saladino, José Ma. Morelos, Heinz Guderian, Fidel Castro, Winston Churchill… Hay otros que son infames precisamente por sus nulas habilidades en estas áreas, Santanna, Mussolini, Hitler, Richard Nixon, George W. Bush… y ahora hay nuevo miembro en estas filas, el presidente putativo de México, Felipe Calderón.

Winston Churchill y Felipe Churchill, hombres de guerra, muy diferentes habilidades estratégicas, muy diferentes recursos tácticos.

Hubiera sido sumamente gracioso cuando Felipe se presentó a sí mismo como una nueva versión de Winston Churchill, de no ser porque su graciosada le ha costado a México 40,000 muertos en los últimos cinco años. Más bien resultó patético que uno de los peores conductores de una guerra se haya comparado con uno de los más eficientes.

Así, intentando darle el benficio de la duda, en el Blog Chinaco nos dimos a la tarea de encontrar algún posible paralelismo entre la vida de estos dos estrategas legendarios.

Un hombre de guerra desde su juventud, Winston Churchill, era un maestro de las estrategias de guerra. La defensa de Bretaña y el mantenimiento de la Gran Isla como base operativa para el contra ataque anglo en la II Guerra Mundial  fueron sus grandes éxitos. Pero incluso Churchill cometió errores, serios y bárbaros todos. El primero fue de orden táctico al enviar a miles de jóvenes del Imperio a morir en las colinas de Gallipoli durante la I Guerra Mundial. El segundo fue estratégico al ser un fiero opositor de Mahatma Ghandi, pues al desestimar y burlarse del famoso pacifista, el Imperio perdió toda influencia sobre los destinos de India (lo cual fue bueno). El tercero merece ser clasificado como crimen de guerra y fue la campaña terrorista de bombardeo –cuyo episodio más infame fue la destrucción de Dresden con bomas incendiarias- que lanzó sobre una Alemania ya derrotada y que mató a un cuarto de millón de civiles alemanes en 1945.

La estrategia de Felipe Churchill ha dejado atrapada a la sociedad civil entre el fuego cruzado de la Guerra contra el Narco. En la foto, evacuación de un kinder debido a un tiroteo cercano en Tijuana.

De Felipe Churchill no podemos decir un sólo acierto histórico, pero igual que su contraparte británico, le podemos encontrar varios defectos. Un hombre ajeno a la guerra desde su juventud, Felipe Churchill, ha sido una gran estrella en su partido, el derechista y ultraderechista Partido Acción Nacional, debido a que en tierra de ciegos el tuerto es el rey. Como diputado PANista fue participe de una de las legislaturas más infames de México, la de 1994 que negoció y firmó el desafortunado Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que llevó a millones de mexicanos a la pobreza. Después fue un fallido candidato a gobernador en Michoacán (acción por la cual todavía no perdona a los michoacanos) pero un exitoso presidente del PAN llevando a gubernaturas y al senado a famosos narcopolíticos como Fernández de Cevallos y Estrada Cagijal. En 2006 ganó la presidencia de México con un conteo de votos que iba penosamente en descenso hasta que -cuan balón pateado por Cristiano Ronaldo- curveo y curveo hasta superar a su opositor por un turbio y sospechoso margen de 0.56% de los votos.

Felipe Churchill inició en México una Guerra contra el Narco en 2006. El único planteamiento estratégico era darle legitimidad a su presidencia desatando una guerra que fuera tan terrible que nos distrajera de su mediocridad como político. Así, la Guerra contra el Narco nació perdida pues no tenía ningún planteamiento estratégico directamente relacionado con ella.

Policías y soldados encañonándose mutuamente en Veracruz. Es común que el desorden táctico y la falta de estrategias en la Guerra contra el Narco hagan que las diversas fuerzas policiacas y militares entren en conflictos serios entre sí.

No contaba Felipe Churchill con una estrategia que incluyera a un sólo aliado internacional, un flanco de combate financiero, un plan de control de fronteras, ni un diseño de fuerzas operativas. A nivel táctico, Felipe Churchill no contaba con policías municipales, ni estatales, ni federales preparados en tácticas de combate, y no contaba con un ejército ni una marina preparados en tácticas policiales. No tenía un sólo cuerpo armado que no estuviera penetrado por el enemigo, que tuviera salarios decentes, ni motivación para combatir a un enemigo tan escurridizo y letal como el Narco. Olvidemos el lujo de los “derechos humanos”

Por otra parte, el enemigo de Felipe Churchill tiene una estrategia formidable. Tienen un objetivo bien planteado: hacer mucho dinero. Sus estrategias son diversificar sus fuentes legales e ilegales de ingreso (prostitución, drogas, extorsión, tráfico de personas, casas de cambio, empresas fraudulentas,  bancos yankees, contrabando y niños de la calle), infiltrar todas las fuerzas armadas y civiles federales con elementos simpatizantes a su causa (la de hacer muuucho dinero), emplear múltiples rutas de penetración en el territorio objetivo (avionetas, submarinos, túneles, catapultas, tráileres, esfínteres), mantener férreo control de todos los principales puertos de paso de mercancías ilegales (¿por qué todos colindan con EUA?) y forzar a Felipe Churchill a tomar una estrategia de “no veo, no hago” en lo oscurito.

Células móviles de alto poder de fuego al servicio de los cárteles del narcotráfico en Tamaulipas. Brazo táctico que le ha probado a Felipe churchill que es muy difícil de quebrar. Ver acción completa en YouTube clickeando en la imagen.

A nivel táctico, el Narco es una fuerza de combate temible que supera todas sus limitaciones en este campo con un número enorme de reclutas motivados por el hambre y la falta de oportunidades de ascenso social (¿qué tendrá que ver el TLCAN?). Supera sus limitaciones en combate con fuerzas profesionales y fragmentadas en células de alta movilidad, enorme capacidad de fuego y factor sorpresa envidiable. Finalmente mantiene un alto control de sus territorios mediante técnicas de terror probadas por milenios como el desmembramiento, castración, decapitación, tortura y violación.

 Felipe Churhcill y Winston Churchill no tienen mucho en común, salvo que Felipe enviará  a la juventud a morir en su Gallipoli, es sabido que se burla de sus Ghandis y será recordado por quemar a Dresden-Juárez. 

P.D. para Felipe Churchill: La táctica es el nivel más bajo de operación y la estrategia es el máximo nivel de operación de una fuerza en tiempos de guerra. Táctica es que un soldado sepa atacar a un enemigo en un ambiente urbano, y estrategia son las razones que llevaron a ese soldado a atacar al mencionado enemigo en la ciudad.