¡Erin Go Bragh!

Posted on 17 febrero, 2011

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Septiembre del ’46, siglo XIX. Junto a una bandera verde de letras doradas que dicen en galéico “Erin Go Bragh”, un montón de güeros polvosos con la cara roja quemada por el sol, se preparan para entrar en batalla. De fondo no tienen a las montañas de Irlanda, tienen al Cerro de la Silla y estos irlandeses están enojados. Maltratados, discriminados y hartos de los abusos de los gringos hacia ellos y de las violaciones a mujeres y asesinatos de hombres mexicanos, estos irlandeses, se pasaron del ejército gringo al mexicano. “Irlanda Por Siempre” es lo que dice la bandera del Batallón de San Patricio, o mejor conocidos por la tropa como Los Colorados.

La bandera de los San Patricios en el Convento de Churubusco.

Cuán grande debió ser la frustración de Los Colorados al escuchar que se retiraban de Monterrey, a pesar de todos sus esfuerzos y de haberse quebrado a un montón de gringos con sus cañones. A partir de ahí todo fue retirada, el pendejo de Santa Anna no podía montar una buena campaña a pesar de que el Ejército Mexicano tuvo a los gringos varias veces al borde de la derrota. Titubeante, siempre dudaba lanzar la última carga, la última ronda de cañonazos, el último ballonetazo, mantener un cerco. Los Colorados y el resto de México siempre se preguntarán cómo sería la historia si hubieran tenido a un comandante con más huevos que Santa Anna.

Pero Los Colorados nunca se rajaron, en La Angostura hicieron que lloviera plomo sobre Zachary Taylor y pusieron a la artillería gringa a correr como ratas. Los Colorados les robaron un montón de cañones con los que cubrieron de fuego a la caballería de las barras y las estrellas. Todos se lanzaban a la batalla sabiendo que la artillería de los San Patricios les cubriría la espalda, pero ¡cuidado!, si empezaban la retirada injustificadamente, los irlandeses no se tentarían el corazón en disparar contra los rajones que se echaran para atrás.

Los Colorados estuvieron siempre a un lado de los mexicanos hasta que en el convento de Churubusco, a pesar de detener una y otra vez las olas de invasores, cayeron prisioneros porque sólo les quedaron los puños y los dientes para pelear. Pobre par de paisanos zacatones que se atrevieron a levantar una bandera blanca, recibieron certeros balazos de los San Patricios.

Cuando los gringos agarraron a Los Colorados, los treparon al cerro de San Ángel y los obligaron a ver cómo levantaban la bandera de las barras y estrellas en Chapultepec, mero en el corazón de México. La fiesta de los gringos no fue completa porque no pudieron bajar ninguna bandera mexicana ya que Juan Escutia prefirió arrojarse envuelto en ella desde un acantilado, antes que los cochinos gringos la tocaran. Los invasores amarraron a los San Patricios de pies y manos, pero se les olvidó taparles la boca, Los Colorados alcanzaron a gritar ¡Viva México! antes de ser ejecutados.

Hoy es el día de San Patricio, día festivo principal de Irlanda. Y en México, es el día para recordar al Batallón de San Patricio, a Los Colorados que amaron más a México que muchos que hemos nacido aquí. ¡Erin Go Bragh!.

Con información de  “¡Ahí vienen los gringos!” de Javier Elorriaga publicados en el serial underground El Aguacero.
Para saber más de Los Colorados visita: http://www.stpatricksbattalion.org/toc.htm

Posted in: Historia, Resistencia